jueves, 5 de junio de 2014

Hergé (1907-!983). Las joyas de la Castafiore (1963)



Me tomo la libertad de incluir en este blog un libro que más que libro es un tebeo, como les llamamos en España. Un tebeo ciertamente sofisticado pues se vendió en un formato de lujo y por lo tanto caro. Corrían los primeros años sesenta del pasado siglo.

Lo incluyo por el placer que me ha producido cada vez que lo he leído. Un relato muy divertido realizado en viñetas dibujadas con precisión y gracia, y un guión sencillo. La gracia del tebeo es que nos muestra una aventura del protagonista Tintín en la que no hay más aventura que la visita de una cantante de ópera famosa, la Castafiore, al castillo de Moulinsart, propiedad del famoso Capitán Haddock, quien acaba siendo el protagonista y el personaje más querido por cualquier lector.
Las circunstancias de la visita de “La Castafiore” a Moulinsart mantienen al pobre Haddock cabreado continuamente lanzando todo tipo de improperios. Un personaje maravilloso. La trama tiene algo de policiaca pues hay un robo de las joyas de la cantante que tratan de resolver los famosos policias Hernández y Fernández y en la que aparece otro personaje querido, el profesor Tornasol.
 La consecuencia es que en mi reciente lectura he pasado un rato muy bueno y me ha parecido que el género del tebeo que otros llaman “comic” es muy válido y desde luego una buena manera de empezar a leer y a soñar con la lectura. Recomiendo a vuestros hijos y nietos adolescentes que se aficionen a los tebeos, aunque hoy en día tengan otros medios de divertirse. 
Georges Prosper Remi , alias Hergé
Hergé ha sido un líder del género, al menos en Europa, y una persona muy expuesta a la crítica por sus posiciones sociales y políticas, dada la notoriedad de Tintín y sus aventuras. 

martes, 3 de junio de 2014

El Maestro y Margarita (1941- 1990) de Mijaíl Bulgákov (1893-1940)


Esta novela, una de las cumbres de la literatura rusa del siglo XX, la empezó a escribir Bulgákov en 1926, y la terminó su mujer en 1941, pocos meses después de su muerte, cuando estaba puliendo la cuarta versión (había quemado las anteriores) de un texto que sabía que no podría dar a conocer.
Se publica por primera vez, censurada, en una revista en 1967, y hay que esperar hasta 1973 para  que se edite completa. En 1990 gracias a nuevas investigaciones del Instituto Gorki de Moscú y aportaciones de la viuda del autor se plasma el texto de la versión que se reconoce como definitiva, y que traducida directamente del ruso ha editado este año en España Nevski Prospects. 

En los años 30, bajo el poder de Stalin, llega a Moscú Satán, disfrazado del mago Voland, viene acompañado por un grupo de extraños personajes, como Beguemot un gato juguetón que habla. Al poco la ciudadanía empieza a sufrir por los extraños sucesos y los desaguisados que monta esta anárquica y singular banda, cuyo objetivo es sembrar el caos y corromper almas.
Una de ellas es Margarita, a la que como en el mito de Fausto, el diablo, a cambio de sus favores, ofrece liberar a su amor: el Maestro, que está encerrado en un manicomio, deprimido por el rechazo de los editores a su novela sobre Poncio Pilato y Jesucristo, que en un acto de desesperación ha quemado, y  cuyo contenido se irá intercalando a lo largo de la narración principal.
El maestro y Margarita es una compleja historia de libros dentro de libros: la dramática de Cristo y Pilatos; una hermosa historia de amor; la lucha del bien contra el mal y la divertida sátira de la sociedad staliniana.

Disfruté leyéndolo, hace diez años, en la colección Clásicos del Siglo XX de El País, traducido por Amaya Lacasa Sancha (no creo que del original ruso) y le puse XXXX1/2. Está a vuestra disposición, aunque creo más conveniente gozar con la nueva traducción.


Rafa

domingo, 1 de junio de 2014

La rubia de ojos negros (2014) de Benjamin Black (1945)


A Marlowe le gustan las rubias, quizá porque le resultan muy peligrosas.
En su estupendo libro, penúltimo de la serie y publicado en 1952, El Largo adiós, nos describe a Eileen Wade y divaga sobre ellas.

Era esbelta y bastante alta…su pelo era rubio pálido, como el de una princesa de cuento de hadas,…La miré fijamente. Me pescó mirándola. Levantó la mirada un centímetro más y yo ya no estaba allí. Pero estuviese donde estuviese, estaba conteniendo la respiración.
Hay rubias y rubias. Todas las rubias tienen sus puntos… Está la rubia mona que habla como un pájaro y está la rubia estatuaria... La rubia que mira de pies a cabeza, que huele maravillosamente y que se cuelga del brazo y siempre está muy, muy cansada… Y también estaba la rubia blanda y alcohólica que no le importa lo que lleva mientras sea visón…La rubita pequeña que es una compañera y siempre quiere pagar su parte, que está llena de sol y sentido común…La rubia pálida, pálida con anemia, no fatal, pero si incurable, lánguida y llena de sombras y no se le pone un dedo encima, primero porque uno no tiene ganas y segundo porque está leyendo El paraíso perdido o Dante en el original, o Kafka o Kierkegaard…Y por último , la maravillosa pieza de museo que se casa con un par de millonarios…y termina con una villa color de rosa en Cap d’Antibes.

Benjamín Black es el seudónimo con el que John Banville ha publicado varias novelas policíacas protagonizadas por el Dr. Quirke, y en esta ocasión se lanza a contarnos magníficamente una nueva investigación de Marlowe que como anuncia su título trata de otra rubia. 

Era más alta de lo que me había parecido desde la ventana, alta y delgada, con hombros anchos y elegantes caderas. Mi tipo, en otras palabras…una nariz preciosa, aristocrática…una bonita sonrisa, cordial de momento y ligeramente ladeada, que le daba un atractivo aire burlón. Era rubia, con los ojos negros, negros y profundos como un lago de montaña…Una rubia de ojos negros no es muy frecuente...

La historia se sitúa después de El largo adiós y antes de Playback, última novela de Chandler, que escribió partiendo de un par de guiones, que no se llevaron al cine, y que termina, contrariando a muchos, con el de Marlowe al matrimonio con la millonaria Linda Loring.

Ha habido otros intentos de dar vida a este personaje. Robert B. Parker, prestigioso autor policíaco, tomó el borrador de los cuatro primeros capítulos de una novela empezada por Chandler poco antes de su fallecimiento en 1959: Poodle Springs (1989). Nuestro detective está casado y la novela no funciona.
Este mismo autor volvió a tratarlo con Perchance to dream (1991), que es una continuación de The big sleep, y que tampoco funcionó.        

Black, sin embargo, consigue dar con el verdadero Marlowe y te hace pasar un buen rato. Le he puesto xxxx y está a vuestra disposición, así como todas las novelas de Chandler y de Parker, sobre este detective.


Rafa  

miércoles, 28 de mayo de 2014

Un antropólogo en Marte y Alucinaciones. Oliver Sacks.


Oliver Sacks escribió este libro en en 2.013 a sus 79 años de edad. En él  trata sobre varios casos neurológicos relacionados con las alucinaciones de todo tipo. No me ha enganchado a pesar del buen recuerdo que guardaba de su libro “Un antropólogo en Marte” escrito en 1995 y que paso a comentar.

Sacks es un neurólogo estadounidense que es además un buen divulgador científico. En "Un antropólogo en Marte",  trata del cerebro y de su comportamiento en siete historias de gente “anormal” El autor se hizo famoso con su libro “Despertares” (Awakenings), cuya versión cinematográfica fue protagonizada por Robert de Niro y Robin Williams.

En las siete historias trata el autor de entender cómo funciona el cerebro de gentes que, bien por nacimiento, caso de los autistas, bien por enfermedad, caso de “El último hippie”, o por accidente, no son normales y tienen un comportamiento y una comprensión de la realidad “diferente” de la que tenemos los que nos consideramos “normales”. Me ha llamado poderosamente la atención la dificultad que tiene un hombre que “vuelve a ver” - gracias a una operación de cataratas - después de no haber visto mas que luces y sombras desde la tierna infancia. Tiene unas dificultades tremendas para “ver” lo que vemos los demás, pues, según especula el autor, no tiene desarrollado el cerebro para ver como vemos los que lo hemos desarrollado poco a poco desde nuestro nacimiento. El hombre no sabe “mirar”.

He descubierto también el mundo de varias personas con autismo que han podido desarrollar sus capacidades hasta en algún caso contarle al autor cómo perciben ellos su diferencia y su dificultad para ser “normales”Para desarrollar sus capacidades las personas con autismo requieren de muchos cuidados para poder salir adelante.

Escribe de manera profesional tanto en el uso del lenguaje como en el de los conceptos. Evita teorizar en exceso y se pone constantemente en el lugar de la persona a la que se refiere la historia y a quien conoce y estudia.

Lo leí con verdadero placer, y me dejó con las ganas de atacar  alguno de los libros de la amplia bibliografía que usó el autor.

Sin embargo no he podido terminar su libro “Alucinaciones”Una pena.

jueves, 22 de mayo de 2014

Un holograma para el rey (2012) de Dave Eggers (1970)


Este libro fue finalista del USA Nacional Book Award del 2012 y considerado por la crítica del New York Times uno de los cinco libros de ficción más interesantes editados en ese año.

Alan Clay, empufado vendedor de poca monta, ha encontrado, a sus 54 años, un trabajo que puede sacarle de sus agobios: la venta de un sofisticado sistema informático al rey Abdalá de Arabia Saudí.
Clay y su grupo de jóvenes técnicos, con los que se siente algo desplazado, esperan en la inhóspita y parcialmente construida moderna Ciudad Económica la llegada del rey para realizar la demostración del equipo.
Pero el rey no llega.     
La situación recuerda al de la obra de Beckett, Esperando a Godott y Eggers, partiendo de un arranque semejante, nos mete en el dramático y en ocasiones absurdo papel de las personas en este nuevo mundo industrial.

La novela es ágil y su antihéroe protagonista está vivo, te interesan sus problemas y le sigues con cariño.

Le he puesto XXXX, y está a vuestra disposición
Rafa

Nota: Nuestro Rey Juan Carlos en su reciente visita a Arabia tampoco pudo ver a Abdalá, que justificó su ausencia por su avanzada  edad, tiene 93 años.  

martes, 20 de mayo de 2014

La familia de Pascual Duarte. Camilo José Cela. *****


Tremendismo llaman al género de esta primera novela de Cela editada en 1.942 cuando Cela tenía 26 años de edad, cuando la violencia de la Guerra Civil en España todavía perfumaba las vidas de los españoles, y cuando el mundo se destrozaba en una apoteosis de violencia del hombre contra el hombre nunca vista.

Una novela que el tiempo ha tratado bastante bien y que quizás sorprenda a los jóvenes que vivan hoy en un ambiente social mucho menos sangriento que el del argumento de la novela. 

En poco más de 200 páginas Pascual Duarte escribe sus memorias desde la cárcel en la que espera el cumplimiento de su sentencia de muerte por los crímenes que ha cometido. Empieza así dichas memorias que fecha en mayo de 1.937:

“Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos
cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el
destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por
sendas diferentes al mismo fin: la muerte”

Pascual Duarte nace y vive en un pequeño pueblo de la provincia de Badajoz. Sus padres son pobres, prácticamente sin formación, y violentos. Dice Pascual Duarte al respecto:

"La verdad es que la vida en mi familia poco tenía de placentera, pero como no nos es dado escoger, sino que ya -y aun antes de nacer- estamos destinados unos a un lado y otros a otro, procuraba conformarme con lo que me había tocado, que era la única manera de no desesperar"

Escrita en este castellano que me ha resultado sofisticado para una persona casi analfabeta y que ha recibido una educación primitiva, la novela representó el paso de Cela de la poesía a la narrativa y es el libro en español traducido a más lenguas junto con El Quijote. Hay quien comenta que el estilo de la novela es el “carpetovetonismo”; bien pudiera ser.

Os recomiendo su lectura. La violencia que destila la acción contrasta con la versión que Pascual Duarte hace de los hechos. En este aspecto la novela es una más de la larga lista de novelas, obras de teatro, óperas, películas, y otras obras de arte basadas en la violencia. 

martes, 13 de mayo de 2014

El amor en los tiempos del cólera (1.985) Gabriel García Márquez (1927-2014) **** 1/2


Gabriel García Márquez  acaba de morir dejándonos un legado maravilloso. De ese legado he elegido esta novela, que no había leído. Al leerla he resucitado al autor y a sus personajes; es lo que tiene la literatura. Gracias Don Gabriel por dejarnos esta herencia de la que podremos disfrutar por muchos años sin más esfuerzo que el de abrir una de sus novelas y comenzar a leer. 

 La novela trata de la historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe a lo largo de más de sesenta años. Una historia muy bella y muy bien estructurada. No es esto sin embargo lo que más me ha cautivado si no la forma de escribir de este monstruo del español.¡Qué maravilla de lenguaje y qué maravilla de recursos gramaticales! Esta maestría ha hecho que me haya encontrado en los lugares que describe como si estuviera allí, viendo los paisajes que describe, a los personajes que se mueven por el escenario, oliendo los perfumes tropicales, y, sobre todo, sintiendo lo que sienten sus protagonistas. He llorado de emoción en muchas ocasiones, y he reído con la chispa de sus comentarios.

 La novela no tiene mucho del famoso realismo mágico asignado a García Márquez, pero su forma de escribir me ha hecho soñar con que un día yo pudiera hablar como él escribe; eso sí que sería mágico. Copio esta escena del encuentro entre el Dr. Juvenal Urbino y la jamaicana Barbara Lynch como ejemplo de su forma de escribir:

"El doctor Juvenal Urbino la había conocido cuatro meses antes, esperando el turno en la consulta externa del Hospital de la Misericordia, y se dio cuenta al instante de que algo irreparable acababa de ocurrir en su destino. Era una mulata alta, elegante, de huesos grandes, con la piel del mismo color y la misma naturaleza tierna de la melaza, vestida aquella mañana con un traje rojo de lunares blancos y un sombrero del mismo género con unas alas muy amplias que le daban sombra hasta los párpados. Parecía de un sexo más definido que el del resto de los humanos.

La señorita Lynch era de una belleza interminable.

Había ido a la consulta externa porque sufría de algo que ella llamaba con mucha gracia cólicos torcidos, y el doctor Urbino pensaba que era un síntoma de no tomar a la ligera. De modo que palpó sus órganos internos con más intención que atención, y mientras tanto iba olvidándose de su propia sabiduría y descubriendo asombrado que aquella criatura de maravilla era tan bella por dentro como por fuera, y entonces se abandonó a las delicias del tacto, no ya como el médico mejor calificado del litoral caribe, sino como un pobre hombre de Dios atormentado por el desorden de los instintos.

La señorita Lynch, en cambio, se abandonó en sus manos, y cuando no tuvo ninguna duda de que el médico ya no estaba pensando en su ciencia, dijo:

-Yo creía que esto era no permitido por la ética.

Él estaba tan ensopado de sudor como si saliera vestido de un estanque, y se secó las manos y la cara con una toalla.

-La ética --dijo- se imagina que los médicos somos de palo"

¿Para qué tengo que leer libros de reciente publicación y de dudosa calidad teniendo la posibilidad de disfrutar de una lectura tan maravillosa como esta?