martes, 12 de noviembre de 2013

Los años de peregrinación del chico sin color (2013) de Haruki Murakami (1949)


Los lectores de Murakami estamos de enhorabuena por la temprana edición de Tusquets de este libro en el mismo año de su publicación en Japón. Es posible que la causa principal haya sido la coincidencia de su lanzamiento con la concesión de los Nobel  y mediara el alto porcentaje que este autor tiene de recibirlo.  En fin, perdonar mi pelmada  con el marketing.

Lo que no hay duda es que Murakami es un autor vivo, que en muchas de sus ficciones de universos paralelos o en los de narraciones convencionales nos hace disfrutar de lo lindo y desear volver a tener un libro suyo en las manos.

Y esta es otra grata ocasión en la que nuestro autor no brinda una obra fundamentalmente realista, sin excluir totalmente lo esotérico, y es la historia de la peregrinación de Tsukuru Tazaki, desde un mundo inseguro y vacío a uno que acepta el riesgo y el dolor.
  
El pasado se convirtió de pronto en una larga y afilada broqueta que le perforaba el corazón. Sintió un dolor sordo y plateado que transformó su columna vertebral en un pilar de hielo…En ese momento por fin lo captó. En lo más profundo de si mismo, lo comprendió: los corazones humanos se unen, más bien, herida con herida. Dolor con dolor. Fragilidad con fragilidad. No existe silencio sin un grito desgarrador, no existe perdón sin que se derrame sangre, no existe aceptación sin pasar por un intenso sentimiento de pérdida. Estos son los cimientos de la verdadera armonía.

No siendo una novela policíaca, el peregrinaje sigue en gran medida las reglas de una investigación en la que desvelar la complejidad y el misterio de los personajes es un componente dramático sumamente atractivo de la narración. 

Los años de peregrinación hacen también referencia a una obra de Liszt, conjunto de tres suites para piano solo. De entre ellas la pieza 8 del primer año - Suiza: Le mal du pays, que interpretada por uno de los personajes cobra singular dramatismo, así como cuando el protagonista la recuerda, con gran melancolía, escuchando la versión de Lazar Berman (Deutsche Grammophon).

La novela tiene 314 páginas, me ha gustado mucho, le he puesto XXXX y está a vuestra disposición.

Rafa

4 comentarios:

Diego dijo...

¡¡Aleluia!! Nuevo libro de Murakami. ¡Qué gozada!

Rafa, como bien dices es una placer simplemente pensar en tener un nuevo libro de este autor del que muchos blogueros somos forofos.

Además el tema es muy interesante. El tránsito. Y además con tema musical que paso a buscar en You Tube.

Gracias.
Diego

maria losada dijo...

Estaba esperando a ver quien hacia el primer comentario sobre este libro, que me apetecía muchisimo,( yo siempre fan de Murakami), por lo que dice Rafa no defrauda, lo leeré enseguida. Gracias Rafa.
Ch.

Diego dijo...

Gracias Rafa por la recomendación. Me ha gustado mucho.

Con la resaca de "Kafka en la orilla" me he encontrado con una Murakami distinto. Hasta la página cuarenta dudaba de que lo hubiera escrito nuestro Murakami dada la sencillez de su lenguaje y de su trama. Luego entra en materia pero siempre manteniendo un relato sin estridencias ni mundos mágicos.

Quizás lo que sea el relato es sutil. Una especie de novela minimalista, muy japonesa en el sentido de la cultura que nos transmiten los del sol naciente. Me ha llamado la atención la sinceridad de las relaciones entre los personajes quizás dominados por la sencillez de carácter de Tsukuru.

Mercedes Zumárraga Ortiz dijo...

No me ha llegado a gustar tanto como otras. Como que le faltaba un poco de almita. Igual es de pura sencillez oriental, como dice Diego. Prefiero cuando hay algo de esos mundos mágicos de Murakami que sí existen.